lunes, 9 de enero de 2012

La Subida del Tipo de IRPF máximo en España

de La Historia con Mapas 

España se ha colocado, de un plumazo, en la lista de los tres países europeos que más gravan las rentas personales. La drástica subida fiscal que ha aprobado el Gobierno eleva desde este año al 52% el tipo máximo del impuesto sobre la renta, siete puntos más que en 2011. Con esa medida, España pasa de ocupar la undécima posición en la lista de tipos del IRPF, ordenados de mayor a menor, a colocarse en el tercer puesto, que comparte con Holanda. Solo Suecia y Bélgica aplican gravámenes superiores, según datos de Eurostat referentes a 2011. El 85% de la recaudación de este tributo, el que más aporta al sistema fiscal español, proviene de los salarios.

La subida del tipo máximo no implica, sin embargo, que las arcas españolas se sitúen entre las que más recursos obtienen de las rentas elevadas. Además del tipo, el volumen de ingresos recaudado depende del umbral de rentas a partir del cual se aplica esa fiscalidad. Y en el caso español, ese 52% gravará a un colectivo casi testimonial de los contribuyentes, los que declaran al año más de 300.000 euros de base liquidable (una vez descontados los mínimos personales, familiares y las aportaciones a planes de pensiones, entre otros). Es decir, sus ingresos reales tienen que ser incluso superiores a esos 300.000.


Los datos de la Agencia Tributaria son reveladores. De las casi 19 millones de declaraciones presentadas con el IRPF de 2008 (son los últimos datos disponibles con todo el desglose de los tramos de renta), solo 19.106 tenían una base liquidable superior a 360.000 euros. En el tramo anterior (de 240.000 a 360.000 euros) también puede haber declarantes afectados por la medida, pero en todo caso, apenas superan el 0,1% de los declarantes de renta. Es decir, esa fiscalidad tan elevada la experimentará una parte casi despreciable de los contribuyentes, por lo que los incrementos en esos niveles de renta resultan más cosméticos que reales.

El peso de los impuestos directos (como la renta o sociedades) sobre el total de la fiscalidad está alineado con la media de la Unión Europea (32,8% del total). En cambio, en fiscalidad indirecta hay más recorrido para la equiparación con el entorno comunitario, aunque el Gobierno ha decidido no tocarla de momento. El peso del IVA, el tributo indirecto más importante, supone un 13,5% del total de la fiscalidad, frente a la media del 21%. Si se mide el impacto de este tributo en relación con la economía, se obtiene que en España la recaudación representa un 4% del PIB, mientras en el promedio de la Unión Europea el porcentaje se eleva al 7,4%.


Fuente: El País