domingo, 3 de julio de 2011

El Pontiac fantasma 1939; el primer coche transparente del mundo

de Soy Friki... Que diga... SoyPelopo82 


Durante la década de los años 30 y 40, la indústria del automóvil dio un salto enorme en términos de calidad, rendimiento y comodidad para los ocupantes. Para así decirlo, pasamos de coches de hojalata, con motores que apenas llegaban a los 20 CV y una seguridad que brillaba por su ausencia, a la época de las grandes berlinas alemanas y americanas, retratadas docenas de veces en las películas de gángsters. Era una época donde se descubrieron nuevos materiales, nuevos métodos de fabricación y nuevas configuraciones que hacían la vida de los ocupantes un poco más llevadera. En este sentido, las muestras internacionales cobraban un peso importantísimo, pues cada fabricante tenía la necesidad imperiosa de mostrar al mundo de lo que era capaz.



Un buen ejemplo de ello es este Pontiac Plexiglas Deluxe Six Ghost Car, una berlina realizada para la feria internacional de Nueva York del año 1940, que cuenta con una carrocería fabricada enteramente en Plexiglas. Este Pontiac era parte de una exposición de General Motors llamada “Futurama” en la que el gigante norteamericano mostraba una visión de lo que nos podríamos encontrar en los años 60. Aunque el coche en sí no era nada futurista, lo que sí que llamaba la atención era el material con el que se había realizado la carrocería, el Plexiglas, un material transparente, rígido y resistente que podía moldearse en formas complejas como se puede ver en la propuesta de Pontiac.


Esta particular propuesta del fabricante norteamericano saldrá a subasta el próximo mes de julio con motivo del Concours d’Elegance of America que se celebrará en Plymouth. RM Auctions, la empresa encargada de subastarlo, afirma que se trata del único modelo superviviente de los dos que construyó Rohm & Haas, el inventor del Plexiglas, y podría alcanzar un precio que puede ir de los $275.000 a los $475.000 (de 191.000 a 330.000€, al cambio). El único inconveniente es que este curioso Pontiac no se puede conducir, y que nunca ha sido restaurado, lo que implica que el afortunado comprador probablemente tendrá que enfrentarse a una costosa reconstrucción. Bien pensado, tener el primer modelo transparente de la historia a escala real en el salón de tu casa no suena tan descabellado...


FUENTE: MotorFull